La Enseñanza Original de Jesús Cristo

Jesus Christ

La Enseñanza Original de Jesús Cristo:


Dios el Padre

Su Evolución y Nosotros

Proceso de la Creación y Multidimensionalidad del Espacio

El Espíritu Santo

Cielo versus cielo

Infierno y Paraíso

Arrepentimiento

Jesús Cristo

Jesús acerca de Él Mismo

Expansión del Cristianismo

Libre Albedrío

Destino

Auto-Perfección Intelectual

Sobre el Alcoholismo

¿Trabajo o Parasitismo?

Personas

Patriotismo

Lo Que Es el Hombre

Liberándose de las Enfermedades

Moral y Ética

Amor a Dios

No Roben, No Mientan, Ayuden a los Demás

Amor

Amor y Sexo

Matrimonio y Divorcio

Nudismo

Hombre y Mujer en el Camino Espiritual

“Minorías”

Compasión

Lucha contra el Ego Inferior

Monasticismo

Trabajo Meditativo


Libro impreso


El capitulo del libro “La Enseñanza Original de Jesús Cristo”
por Dr.Vladimir Antonov

Trabajo Meditativo

En los últimos pasos del camino a la Cámara Nupcial, los guerreros espirituales tienen que perfeccionarse a sí mismos no sólo intelectual y éticamente, sino también en el aspecto psicoenérgetico, es decir, tienen que transformar directamente la energía de la conciencia, haciéndola más y más sutil, más grande y separada del cuerpo. Esto se llama trabajo meditativo.

Jesús y Sus discípulos no tenían intención de dar una descripción especial del trabajo meditativo. Pero sus principios generales y etapas se perfilaron en el Evangelio de Felipe. A continuación hay algunas citas de los Evangelios y Epístolas que contienen información relacionada a este asunto.

“El Reino de Dios está dentro de ustedes” (Lucas 17:21).

“…El Reino está dentro y está fuera de ustedes” (El Evangelio de Tomás, 3).

“De verdad os digo: el que no recibe el Reino de Dios como un niño (es decir, con sincera alegría) no entrará en Él” (Lucas 18:17).

“…El Reino de los Cielos es alcanzado con esfuerzo” (Mateo 11:12).

“Los Cielos y la Tierra serán arrollados delante de ustedes (es decir, éstos se vuelven pequeños cuando ustedes se vuelven grandes y se unen con el Padre), y el que (estará) Viviente del Viviente no verá la muerte.

…Quien se ha encontrado a sí mismo (allí), de él no es digno el mundo” (El Evangelio de Tomás, 111).

“¡Ay de la carne que depende del alma (de otro) y ay del alma que depende de su (propia) carne!” (El Evangelio de Tomás, 112).

“…El Espíritu Eterno, morando en un estado de Calma completa y de Beatitud Suprema, despertó y se manifestó por algún tiempo desde Ser Eterno, para que sea vestido de la imagen humana, mostrar (a las personas) el medio de unirse con la Divinidad y de lograr la Felicidad Eterna, y para demostrar con Su ejemplo cómo el hombre puede lograr pureza moral, separar el alma de su envoltura grosera, lograr la Perfección necesaria para entrar en el Reino infinito del Cielo, donde reina la Felicidad Eterna” (La Vida de San Issa, 4:2-4).

“…¿Qué es su vida? Es un vapor que aparece por poco tiempo, y luego desaparece…” (Santiago 4:14).

“No améis a este mundo, ni a las cosas en este mundo. Si cualquiera ama a este mundo, el amor del Padre no está en él, porque todo lo que está en este mundo, la lujuria de la carne y la lujuria de los ojos y el orgullo de la vida… son de este mundo” (1 Juan 2:15-16).

“El mundo no nos reconoce, porque no lo conoció a Él” (1 Juan 3:1).

“…Si la raíz es santa, también las ramas (son santas)” (Romanos 11:16).

“…Nosotros no miramos las cosas que se ven, sino las cosas que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las cosas que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18).

“…Sabemos que, cuando nuestra casa terrenal, la choza (el cuerpo) se deshace, tenemos de Dios un edificio, una casa eterna en el Cielo. Por esto, gemimos, deseando ser vestidos en nuestra habitación Celestial; porque… deseamos… que lo mortal sea absorbido por la Vida (Verdadera). Y Dios nos formó para este mismo propósito… Por tanto, animados siempre y sabiendo que mientras estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor, porque por fe andamos, no por vista, (entonces) cobramos ánimo y deseamos más bien salir del cuerpo (para siempre) e ir al Señor.

Por eso, si salimos o venimos, ambicionamos serle agradables… para que cada uno pueda recibir según lo que él haya hecho mientras estaba en el cuerpo…” (2 Corintios 5:1-10).

“…¡Sean imitadores de Dios!…” (Efesios 5:1).

“…¡Procedan… estimando el tiempo!…” (Efesios 5:15-16).

“…Él les conceda… ser fortalecidos con Su Espíritu en el hombre interno, …establecer a Cristo en sus corazones, (para que) ustedes, estando arraigados (en el Padre) y fortificados en amor, puedan comprender… lo que es la (verdadera) anchura y longitud y profundidad y altura y comprender el Amor de Cristo, para llenarse de toda la plenitud de Dios” (Efesios 3:16-19).

“…Todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día…” (1 Tesalonicenses 5:5).

“…Él que se une con el Señor es un Espíritu con Él” (1 Corintios 6:17).

“…Cuando… nosotros seamos como Él… lo veremos como Él es” (1 Juan 3:2).

* * *

“La Tierra ha temblado y los Cielos han llorado debido al gran crimen que se ha cometido en la tierra de Israel. Allí han torturado y han matado al gran justo Issa, en Quien moraba el Alma del universo, que fue encarnado en un simple mortal cuerpo con el fin de hacer el bien a todos los hombres y exterminar sus malos pensamientos, restablecer en la vida (en la Tierra) paz, amor y felicidad, y el hombre, degradado por sus pecados, volver al Único e Indivisible Creador Cuya misericordia es infinita y sin límites.

Así acabó la existencia terrenal de la Partícula del Espíritu Eterno bajo la forma de un hombre Quien había salvado (con Su Enseñanza) a los pecadores endurecidos y soportó muchos sufrimientos.

Y los discípulos de San Issa abandonaron la tierra de Israel y se esparcieron entre los paganos, predicando que ellos debían renunciar a sus errores y pensar en la salvación de las almas y en la Felicidad Perfecta que espera a la humanidad en ese Mundo inmaterial de Luz donde, en Calma y en toda Su Pureza, el Gran Creador mora en Perfecta Majestad” (La Vida de San Issa, 1:1-4; 14:4,10).

Pero “…vendrá un tiempo en que ellos no soportarán la Doctrina sana, sino que amontonarán maestros que lisonjearán, haciendo cosquillas en la oreja. Y desoirán la Verdad y se voltearán a las fábulas. Pero ustedes tengan cuidado con todas las cosas, soporten aflicciones, hagan el trabajo de un evangelista, totalmente lleven a cabo su ministerio” (2 Timoteo 4:3-5).

“Abandonado el Camino Recto, se han extraviado…” (2 Pedro 2:15).

“Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma (del cuerpo) del hombre corruptible…” (Romanos 1:23).

“…Algunos, habiéndose desviado, se han apartado a la vana palabrería, queriendo ser maestros de la ley, aunque no entienden ni lo que (ellos mismos) dicen, ni lo que (ellos mismos) afirman” (1 Timoteo 1:6-7).

“Si una persona ciega conduce a un ciego, ambos caerán en un agujero” (El Evangelio de Tomás, 35).

* * *

El cristianismo no es: cuando las personas oran a los íconos, cuando se persignan, cuando temen a los demonios y al diablo, cuando ruegan por la salvación de ellos mismos del infierno u otro mal o intentan rogar, para ellos, por varios dones “terrenales”.

El cristianismo es: cuando las personas, cumpliendo la Enseñanza de Jesús Cristo, declaran una guerra implacable a sus vicios, cuando celosamente cultivan las cualidades positivas y se dedican a buscar al Dios el Padre con el propósito de conocerlo y unirse con Él. ¡Que así sea!

 

 

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Véase también:


¿Qué Es el
Cristianismo?

¿Qué Es
Hesiquiasmo?


Jesús Cristo
calendario


En inglés:


The Gospel
of Philip

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