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El capitulo del libro “Práctica del Hesicasmo Moderno” por Dr.Vladimir Antonov
¿Qué Es el Hesicasmo?
El término hesicasmo se originó de la palabra griega hesyquia que significa la tranquilidad interna.
Sin esta tranquilidad es imposible ejecutar la meditación. Y la meditación,
después de la etapa de aprender y abarcar los principios éticos de la vida
sugeridos por Dios, es la base del desarrollo subsiguiente de la conciencia en
el Camino espiritual.
Precisamente la aspiración a lograr este hesyquia y adelantarse después
hacia la cognición de Dios es lo que dio origen al
«raja yoga cristiano» conocida como hesicasmo.
El
valor considerable y la particularidad muy importante de esta dirección
consistieron en que los hesicastes desde el mismo principio
comprendieron correctamente que es posible
cumplir las instrucciones de Jesús el Cristo acerca del desarrollo en sí de la
habilidad de amar sólo a través del trabajo con el corazón espiritual.
En
particular, ellos descubrieron que «el diálogo interno», que no permite ejecutar
la meditación, se detiene cuando uno pasa con la concentración de la conciencia
desde la cabeza al corazón espiritual. ¡Y al lograr éxito completo, es decir, al
pasar con la conciencia entera al corazón espiritual, uno de repente por primera
vez entiende por su propia experiencia lo que Jesús quiso decir cuando hablaba
sobre el amor espiritual! ¡La vida de tales personas se transformó, y ellos
realmente podrían amarse los unos a los otros y a todo alrededor con amor
verdaderamente cristiano: «como a ellos mismos» y aun más, amar más que a ellos
mismos!
El
desarrollo subsiguiente del corazón espiritual llevaba al estado cuando su amor
comenzaba gradualmente a abarcar a Dios también.
Dios
les apoyaba en esto, proporcionándoles la posibilidad de experimentarlo como el
Amor. Y esto resultaba —al final— en la
Unión de dos amantes en Abrazos de Amor.
Buscando las maneras para desarrollar el corazón espiritual, los hesicastas
inventaron un método llamado la oración de Jesús (o la plegaria a Jesús).
Sus fórmulas podrían ser diferentes: desde «¡Señor, Jesús Cristo, Hijo de Dios,
ten misericordia por un pecador como yo!» hasta la versión más simple y
perfecta: simplemente una llamada-ruego a Jesús-Amado pidiéndole entrar en mi
corazón espiritual con la repetición humilde de Su nombre: «¡Jesús! ¡Jesús!…»
Pero
en siglos siguientes muy pocos podrían lograr el fruto positivo del uso de la
oración de Jesús. Hasta que empezó a predominar el punto de vista que «los
secretos de la oración de Jesús están perdidos».
Aunque
no es cierto. Lo que en realidad ocurrió es que las
masas
de «creyentes» perdieron el Verdadero Cristianismo en general con su rechazo de
la ética dada por Cristo. Esto impidió que se formara —hasta los últimos años—
un enfoque integral y científicamente correcto al desarrollo espiritual del
hombre. En otras palabras, no existía esa dirección científica-religiosa que
ahora fue creada y se llama la Metodología del Desarrollo Espiritual.
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